Cómo elegir tu jabón Magnolia

Experiencias botánicas para lo cotidiano

Elegir un jabón Magnolia no es una decisión funcional.
Es una elección sensorial, cotidiana y consciente.

Nuestros jabones acompañan el gesto más simple del día con una formulación bien hecha y un lenguaje aromático sobrio.

Por qué la saponificación en frío importaNuestro enfoque de formulación
Nuestros jabones se elaboran mediante saponificación en frío, un proceso artesanal que transforma aceites y mantecas vegetales en una barra equilibrada, suave y duradera.
Este método permite conservar la glicerina que se genera naturalmente durante la reacción, aportando confort y limpieza.
La base vegetal combina:
aceites que aportan suavidad y afinidad con la piel,
componentes que garantizan una limpieza eficaz,
mantecas que dan cuerpo, estabilidad y duración.
El resultado es un jabón pensado para el uso diario, formulado para acompañar.

Colecciones Magnolia: CORE vs HERITAGE

Magnolia desarrolla sus jabones en dos líneas que comparten el mismo rigor de formulación, pero exploran experiencias distintas.

COREHERITAGE
La línea CORE representa lo esencial. Son jabones versátiles, luminosos y fáciles de integrar a cualquier rutina.
Sus perfiles aromáticos son frescos, ambarados o ligeramente florales, con una sensación limpia y clara. Es una elección natural para quienes buscan equilibrio, sin protagonismos excesivos.
HERITAGE propone una lectura más profunda y evocadora. Aquí los aromas tienen mayor carácter y están inspirados en botánica clásica, flores intensas, maderas suaves y acordes cálidos.
Son jabones pensados para momentos más pausados, donde el aroma acompaña con intención y tradición.

Elegir desde la afinidad

En Magnolia no clasificamos nuestros jabones por tipo de piel. Preferimos elegir por afinidad.

Orientaciones:

  • Para compartir, CORE ofrece una experiencia versátil.
  • Para uso personal, HERITAGE invita a elegir con intención.
  • Para rutinas diurnas o climas cálidos, un perfil fresco y luminoso es una elección segura.
  • Para el final del día o momentos de pausa, los aromas más envolventes acompañan con mayor presencia.

Un buen jabón no necesita prometer más de lo que hace.
Debe limpiar bien, respetar la piel y ofrecer una experiencia honesta.